INTRODUCCION AL CUIDADO BASICO DE LAS MANTIS
Las mantis son insectos depredadores que se alimentan de otros insectos y a veces de pequeñas aves, pequeños mamíferos y reptiles.
Nacen a partir de unos sacos de huevos cubiertos por espuma llamados "ootecas", las ootecas son puestas por las hembras adultas de cada especie pasado un tiempo después de haberse apareado con el macho.
Pueden poner más de una ooteca generalmente ponen varias ootecas separadas durante un intervalo de tiempo de varios días o semanas, esto es variable entre especies.
Las mantis pueden poner una ooteca sin haberse apareado con ningún macho, pero esta ooteca resultante no será fértil y no dejará descendencia; esto no ocurre en algunas especies de mantis llamadas "partenogénicas", en estas especies la hembra aunque no haya sido fecundada por ningún macho dejará puestas ootecas de las cuales saldrán unas cuantas ninfas (no tantas como si hubiera sido fecundada) y las ninfas estas serán prácticamente todas hembras, así se aseguran que siempre haya una siguiente generación aunque no haya habido un macho para copularla.
Las ootecas con su espuma protegen en la naturaleza a los huevos de las temperaturas adversas y de los depredadores y parásitos, aunque a veces las ootecas pueden ser parasitadas por insectos como algunas especies de avispas o por microorganismos como los hongos.
Tienen un periodo de incubación muy variable según cada especie y el número de ninfas que nacen es igual de variable, hay especies como Oxythespis dumonti que pueden nacer de una ooteca 6-8 ninfas y hay especies como las Tenoderas sp. que pueden nacer de cada ooteca mas de 200 ninfas.
Una vez están listas para nacer las ninfas salen de la ooteca y nada mas salir realizan su primera muda y se desprenden de una cutícula primaria que la recubría mientras se desarrollaba en el interior de la ooteca, al mudar salen de ella, expanden su cuerpo y abren las patas que tenían pegadas al cuerpo y empiezan a hacer movimiento para desprenderse finalmente de la muda y quedar libres y empezar a moverse. En este momento las ninfas pasan a denominarse L1, esto quiere decir que la ninfa solo ha realizado la muda que hacen con el procedimiento del nacimiento, una vez esta ninfa al cabo del tiempo y de haberse alimentado vuelva a mudar, pasará a L2 y así sucesivamente hasta llegar al estado adulta en el que generalmente adquieren las alas, digo generalmente porque hay especies que son ápteras para ambos sexos en el estado adulta o ápteros para uno de los sexos, pero generalmente casi todas las especies adquieren alas al llegar al estado adulta.
Las alas suelen estar más desarrolladas en los machos ya que ellos serán los que tendrán que usarlas para desplazarse volando para encontrar a las hembras y fecundarlas.
Los cuidados básicos de toda mantis requieren un control de la temperatura del lugar donde está la mantis, de la humedad y del lugar propiamente donde esté la mantis ya que necesitan estar en un sitio el cual sea por regla general el triple de alto de la estatura de la mantis para que se pueda colgar hacia abajo para realizar la muda correctamente y no haya nada que la obstaculice.
Las mantis de pequeño tamaño y las ninfas suelen alimentarse con drosophila melanogaster o drosophila hydei, conforme va creciendo la mantis va comiendo presas mayores como grillos, moscones, cucarachas, langostas, etc.
Cuando están preparadas para mudar dejan de comer 1 o 2 días antes y luego hacen la muda, por ello cuando se intuye que va a mudar elevaremos la humedad ambiental del contenedor donde esté la mantis.
La humedad suele mantenerse rociando el recipiente de la mantis con agua con un spray, la frecuencia con la que rociaremos dependerá de la humedad que requiera la mantis según la especie que sea y además por norma general todas las mantis de ninfas requieren mas humedad en los primeros estadios ninfales que de adultos.
Al rociar sobre la mantis podremos observar como lame las micro gotas de agua que caen sobre ella para poder beber.
La temperatura la podemos controlar de diversas formas, bien teniendo a la mantis en una habitación mediante la cual mantenemos una temperatura controlada bien con aire acondicionado, etc. o a base de luces, spots, cables calefactores, mantas térmicas, etc.; eso va a gusto de cada criador.
Las mantis suelen estar bien a temperaturas entre los 25-30 grados centígrados, hay especies exigentes que requieren algo más de temperatura; por debajo de 25 grados pueden llegar a estar a 20 grados pero es aconsejable que no estén a esa temperatura o a temperaturas inferiores periodos muy prolongados de tiempo.