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NECESIDADES

Antes de hacerse con ningún fásmido hay que tener conocimiento de sus necesidades y en función de estas comprar o construir un terrario que las satisfaga.

Estructura y tamaño

La estructura de un terrario para fásmidos será principalmente más alta que ancha pues hay que tener en cuenta que son insectos que en estado natural pasan la mayor parte de sus vidas desplazándose sobre los arbustos o árboles de los cuales se alimentan y encuentran cobijo camuflándose y no a nivel del suelo. La base normalmente será cuadrada o rectangular debido a la facilidad de construcción en comparación con una base circular por ejemplo. El terrario ha de ser lo suficientemente ancho como para que los ejemplares que vivan en él puedan moverse con facilidad sin tocar necesariamente las paredes.

Otro motivo por el cual darles una altura adecuada a cada especie es importante reside en el proceso de muda. Durante este proceso el fásmido se posicionará verticalmente y cabeza abajo sujeto de las patas traseras para desprenderse de su vieja cutícula aprovechando la fuerza de la gravedad, así pues, conforme vaya avanzando el proceso, el fásmido, se desplazará hacia abajo quedando la vieja cutícula sujeta al soporte (una rama o el techo del terrario) y el fásmido sujeto a la vieja cutícula quedando cada vez mas próximo al suelo. En caso de que tocase el suelo podría sufrir lesiones internas irreparables que podrían incluso provocar la muerte del ejemplar.

Temperatura, humedad, ventilación e iluminación

Sabiendo las necesidades de la especie elegida en cuanto a estos parámetros se dispondrá a adaptar el terrario con el fin de satisfacerlas. Dentro de un rango de temperaturas que no alcance límites mortales para una especie en concreto, una temperatura superior a la “ideal” puede provocar una aceleración del metabolismo lo que implica un aumento de velocidad de crecimiento pero también una disminución de su longevidad. Ocurre lo opuesto en el caso de sufrir temperaturas por debajo de la considerada “ideal” para la especie. No está de más tener un termómetro en el terrario así como un higrómetro para tener temperatura y humedad controladas.

Las bajas temperaturas normalmente no supondrán un problema ya que la mayoría de viviendas disponen de calefacción y no estará por debajo de 20ºC, no obstante en casos de necesidad se puede recurrir a colocar bombillas encima del terrario a una distancia prudente teniendo en cuenta la potencia (W) ya que puede provocar quemaduras en los insectos que se aproximen demasiado, normalmente unos 20 cm. suelen ser suficientes.

Las altas temperaturas pueden llegar a ser un problema puesto que es más complicado refrigerar que calentar. Se puede jugar con la sensación térmica utilizando pequeños ventiladores de PC funcionando en periodos de tiempo regulados según la necesidad.

Otro factor importante es la humedad, importante sobre todo para evitar complicaciones durante el proceso de muda. El método mas común para conseguir una humedad más o menos constante es la pulverización de agua entre periodos de tiempo, que normalmente será de 1 o varios días según la humedad ambiental de la zona, hasta conseguir la adecuada.

En el caso de terrarios con mucha ventilación, como pueden serlo los que posean varias paredes de malla de mosquitera, la ventilación hará que la humedad baje más rápidamente que en los terrarios con menos malla, en los cuales las pérdidas por evaporación serán menores. Esto no quiere decir que sean mejores los terrarios menos ventilados, únicamente que en ciertas ocasiones puede darse el caso de tener una especie que necesite niveles de humedad muy elevados y la única manera de conseguir un mayor nivel de humedad, sin tener que estar constantemente pulverizando agua, sea sacrificando ligeramente la ventilación.

Lógicamente cuanta más ventilación se les proporcione mejor. Utilizar como se ha comentado malla de mosquitera para cubrir el mayor número de paredes del terrario como sea posible da buenos resultados. Como mínimo una de las paredes debe permitir una buena ventilación, normalmente lo será el techo.

Decoración y substrato

Por norma general no es necesaria la utilización de decoración o substrato excepto para las especies que lo requieran como las que entierran los huevos como ocurre con los Heteropteryginae por ejemplo. Hay especies como Eurycantha o Heteropteryx que requieren un trozo de corteza o corcho para ocultarse durante el día.

TERRARIOS

A la hora de hacerse con un terrario se dispondrá de varias opciones como son el comprarlo hecho o el hacerse con los materiales necesarios y fabricarlo artesanalmente.

Urnas o recipientes de fabricación industrial.

Puede utilizarse urnas de cristal o plástico, así como cualquier tipo de recipiente siempre y cuando satisfaga las necesidades del fásmido. No es difícil encontrar este tipo de habitáculos en cualquier tienda de animales incluso en ocasiones en otro tipo de comercios. En caso de encontrar uno adecuado a la necesidad del fásmido y comprarlo, simplemente habrá que lavarlo con agua para eliminar posibles partículas de polvo, seguidamente establecer en este los elementos que sea necesario y finalmente introducir los fásmidos.

Fabricación artesanal

En muchas ocasiones será dificultoso encontrar un terrario que cumpla los requisitos que necesitamos o que sea demasiado caro. En estos casos puede ser interesante el fabricar uno mismo dicho terrario adquiriendo los materiales necesarios e invirtiendo un poco de tiempo en su construcción. En la mayoría de casos suele ser más económica la construcción artesanal además de que se dispondrá de más libertad en cuanto a la creatividad.

Materiales

Materiales como la madera, el cristal o polímeros como el metacrilato son opciones fáciles de encontrar. En el caso de la madera se suele contar con la ventaja de que en la mayoría de hogares se dispone de herramientas para trabajarla, cosa que no ocurre con el cristal o el metacrilato, que habrá que acudir a talleres en los que se trabajen estos materiales como son por ejemplo cristalerías en el caso del cristal o empresas de rótulos para el metacrilato. Normalmente donde se adquiera estos materiales podrán trabajarlos.

De los materiales que se tratan en este artículo los terrarios construidos con madera en la mayoría de casos será la opción más económica seguida del cristal y finalmente el metacrilato.

No se entrará en tipos de madera ni sus características pero si recordar que hay que tener en cuenta que para las especies que necesiten excesiva humedad, pueden surgir  problemas que deterioren con el tiempo el terrario. Dependiendo del tipo de madera utilizada y de la temperatura puede tardar más o menos el deterioro.

Como se ha comentado anteriormente, es importante que el terrario disponga de ventilación y para ello se puede recurrir a malla de mosquitera cubriendo zonas huecas de las paredes, asegurándose de que no quedan arrugas ni sitios por los que puedan escapar las ninfas recién nacidas. La tela de mosquitera se puede encontrar en cualquier ferretería.

Ejemplo de construcción de terrario de madera PRÓXIMAMENTE

Ejemplo de construcción de terrario de metacrilato PRÓXIMAMENTE

UNA VEZ ACABADO EL TERRARIO

Una vez finalizado y habitado el terrario se situará en interior y en una zona donde disponga de luz natural pero no sol directo como puede ser cercano a una ventana. Es importante que reciban luz ultravioleta para su correcto desarrollo y evolución, sobre todo en el caso de la partenogénesis. Esto también propiciará que exista un fotoperiodo también influyente en el desarrollo de actividades como la alimentación, la puesta o el propio desarrollo de los fásmidos.
Existen lámparas especiales para animales exóticos que irradian rayos UVA y UVB, pero no es recomendable la utilización de estos si no se conoce la necesidad de ultravioleta del insecto y así como es dañina la no exposición a estos rayos puede ser mucho peor el exceso de estos provocando deformaciones y alteraciones en el desarrollo.